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miércoles, 16 de junio de 2021

El gran engaño...

Nacer “pobre” es una bendición de Dios. De hecho, Jesús siempre ayudó a la gente necesitada. Seguro que habrá gente que malinterpretará estas palabras.

Si una persona vino a este mundo en condiciones de escasez de dinero y con muchas necesidades materiales, no significa que debe quedarse así. Al contrario, los padres deben hacer todo lo posible para que sus vástagos estudien y se superen en todos los aspectos de la vida.

Aquí tenemos dos situaciones. Por un lado, la gente que pasa a ser clase media profesional o con un buen nivel de comodidad; pero, viven en un mundo de ensueños. Ya no creen en la bondad, la humildad, ni tampoco les interesa ser mejores personas de acuerdo a los principios de Dios; ya que la vanidad, el orgullo, la lujuria, el amor desenfrenado por el dinero: ocupa el “corazón” de ellos. Éstos (no todos) son peores que los que nacen en cuna de oro; a pesar de que vienen de un ambiente de pobreza, cuando alcanzan las comodidades, se llenan de vanidad y comienzan a despreciar, incluso, a su propia familia.

La Pandemia puso de manifiesto la fragilidad de esta clase media y de los ricos que tienen corazón de piedra y no creen en nada, sólo en el “dios dinero”.

Un gran sector de la juventud no entiende que obtener un estatus social y económico a través de la trampa, el narcotráfico, la corrupción política, la prostitución y otros medios ilegales, únicamente trae desdicha, cárcel y muerte -menos la paz verdadera que necesita un ser humano para vivir mejor.

En otro orden, vamos a tener a los jóvenes que se abren paso por medio del esfuerzo, sacrificio, estudio y persistencia, cuando se ganen buenos salarios producto del trabajo honrado, serán excelentes administradores de las finanzas personales; además, estarán adornados por cualidades como la bondad y la humildad, entre otras, que solamente se aprende cuando se nace en la “pobreza”.

Y lo más importante. Orar a Dios todos los días y pedir su Espíritu Santo como fuente de sabiduría y fortaleza emocional.

Por: Eric Aragón

martes, 15 de junio de 2021

El templo más importante...

La restauración de un templo es imprescindible, ya que contiene la memoria de la humanidad; algo así como la conservación de las fotos, recuerdos y enseñanzas de nuestros abuelos.


El incendio de la catedral de Notre Dame (Nuestra Señora de Paris), fue un golpe muy duro a la cultura francesa y a la historia de la humanidad. El templo fue construido en el siglo XII, y ha sido testigo de grandes eventos históricos, como la Revolución Francesa, al igual sirvió de inspiración para la famosa novela de Víctor Hugo; además de ser una colosal obra arquitectónica (estilo gótico).

 

Cada Estado tiene la obligación de mantener los monumentos históricos en las mejores condiciones posibles, y más cuando su impacto es mundial. Así lo declara la Organización de Naciones Unidas (ONU), y es por esta razón que se declaran ciertos monumentos, catedrales y templos como “Patrimonio de la Humanidad”.

 

¿Cuál de todos los templos es el más importante? Todos tienen un gran significado, puesto que le revelan al mundo los detalles de su historia y ésta debe servir para no cometer los mismos errores del pasado.

 

Para Dios existe un templo más importante que todas las edificaciones que pueda hacer el hombre y que fue comprado para su restauración con la “Sangre de Jesucristo, el hijo de Dios”, cuando sacrificó su vida por la humanidad en la Cruz del Calvario.


Los seres humanos tienen la responsabilidad ante Dios de cuidar su cuerpo. Evite el consumo de todo aquello que afecta la salud mental y física; siga un régimen alimenticio nutritivo, haga ejercicios, busque la unidad familiar y dedíquele un pequeño tiempo, aunque sea, a la oración. Pídale a Jesús su Espíritu Santo para vencer todos los obstáculos que le impidan proteger su cuerpo.

 

¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo…”

(I Corintios, capítulo 6, versos 19 y 20).

 

Por: Eric Aragón

lunes, 14 de junio de 2021

Una buena estrategia en tiempos difíciles…

Todo buen padre de familia motiva a sus hijos a estudiar, ya que un joven con preparación académica, tendrá más oportunidades de superación que aquellos que no han estudiado.

Analizar el problema con sabiduría y sin prejuicios, poseer educación, leer acerca de casos similares, ser disciplinado, puntual, responsable, consultar a gente sabia: son algunos elementos para elaborar un plan que sea útil para la solución de cualquier problema actual, sea de índole social, económico, familiar, laboral, político o emocional.

No obstante, como nada es perfecto, siempre se deja por fuera un factor. Algunos dirán que es un tema religioso, pero no lo es; es tan real como bañarse todos los días. Millones de personas en el mundo no están metidas en iglesia alguna, ni se la pasan saltando, ni con una biblia debajo del brazo; sin embargo, cuando han estado frente a una dificultad muy grave a la cual no le pueden hacer frente o sus fuerzas se han ido, en la intimidad le han pedido ayuda a Dios, hasta con lágrimas en los ojos. “Esta es una acción real y no tiene nada que ver con religiones ni iglesias". Los seres humanos por excelencia son espirituales, aunque no lo crean o lo nieguen.

Por ejemplo, si un esposo que maltrata a su familia, un hijo que se está dejando llevar por las drogas, un político que no está haciendo bien su trabajo o cuando se está en medio de una situación complicada, le solicitan a Jesús por medio de la oración (que no es otra cosa que hablar con Él), que haga descender el Espíritu Santo y que Éste tome control de sus mentes, emociones y problemas… crean que van a tener un punto de vista diferente, más entendimiento y fuerzas para enfrentar el problema y salir de alguna forma victoriosos…

Por: Eric Aragón

lunes, 7 de junio de 2021

La vida se va en un abrir y cerrar de ojos

Cuando se escucha la noticia de que alguna persona falleció, incluso puede ser un conocido, como cristianos lo lamentamos; sin embargo, como es natural, seguimos con nuestra vida como si nada hubiese pasado; pero, cuando se trata de algún ser querido, muy cercano, como una madre, una esposa, un hijo o un ser humano que nos ha dado la mano en tiempos muy difíciles, es otra cosa.

La ausencia física de un ser amado es algo muy doloroso, que golpea las mismas entrañas de los afectados. Nadie quisiera oír en esta vida la triste noticia del fallecimiento de un ser querido. Un dolor que jamás se supera, pues ellos han dejado huellas profundas en nosotros, nos han dado la vida o forman parte de nuestro ser.

Definitivamente que mostrarle nuestro aprecio y acompañar a los que sufren por la dolorosa pérdida de seres amados, es importante para que ellos (los que lloran y sufren) puedan superar el dolor o resignarse a esta realidad.

Lo más importante en estos momentos, que son los más dolorosos de la vida de todos los mortales, es ORAR y ORAR a Dios y a Nuestro Señor Jesucristo, para que su Espíritu Santo, venga a darnos la fortaleza necesaria para seguir con nuestras vidas: con la Fe y Esperanza de que algún día, por la Misericordia de Dios, nos permitirá volver a reunirnos con todos los seres amados, que se nos adelantaron en ese viaje a un mundo espiritual, dónde están con nuestro Creador y Salvador.

No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí.
En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
Y sabéis a dónde voy, y sabéis el camino
Juan 14:1-4

Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación... Mateo 5:4

Mi carne y mi corazón desfallecen; Mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre... Salmos 73:26

 

Por: Eric Aragón

 

martes, 17 de marzo de 2020

El CORONAVIRUS, puso en evidencia la fragilidad humana



Hace unos años escribí un artículo para esta misma revista, titulado: “La fragilidad humana”. En el escrito hacía referencia a la vulnerabilidad de todos nosotros. Y por supuesto no soy el único que lo ha escrito. A lo largo de la historia humana innumerables filósofos, hombres sabios y escritores lo han señalado… y de algo si podemos estar seguros, de que esta realidad no va a cambiar jamás mientras seamos mortales imperfectos y arrogantes.

Una vez más una calamidad coloca a la población mundial al borde de la desesperación y muerte (véase por ejemplo:Viruela, Sarampión, Gripe Española, Peste Bubónica, VIH, El Cólera, Gripe A H1N1 ).

Lo más irónico es que Europa, región donde se encuentran los países más desarrollados del planeta; y las superpotencias como los Estados Unidos de América, China y Rusia, están totalmente indefensas ante el Coronavirus, causante de la enfermedad infecciosa COVID-19, que hasta este momento no tiene cura. 

Quizás no sea la enfermedad más cruel y mortífera de la historia, pero ha puesto al mundo en una crisis de salud pública y económica, que con todas sus riquezas, tecnología y súper ejércitos no puede detener.

Simplemente se depende de lo más básico para controlar la enfermedad. Los buenos hábitos de conducta y aseo, reglas que nos enseñaban en la escuelita hace 50 años, ahora son obligatorias para derrotar al COVID-19  ¡Qué ironía!

Cuando el Coronavirus atacó a China, miles de personas hicieron poco caso en Europa; al igual que gobernantes y gente famosa le restaron importancia, algunos hasta llegaron a burlarse.  Unos días después todo cambió  “el poco me importa” se convirtió  en caos, dolor, enfermedad, muerte, cuarentena y crisis económica para Europa, América y el resto de naciones.

Lo que sí ha quedado -una vez más- bien claro, es que el hombre y los países con todo sus recursos no pueden ni podrán JAMÁS detener las catástrofes naturales ni biológicas cuando éstas arremeten contra los mortales.

Lo más triste es que la humanidad ha recibido golpes mortales a lo largo de la historia, seguimos recibiéndolos y seguro que igual será en el futuro... y no APRENDEMOS nada positivo.

Lo primero y lo único para que le vaya mejor a la humanidad es dar RESPETO a nuestro Creador. Y no piensen que voy a caer en el fanatismo religioso, como muchos supuestos líderes de iglesias, que están pregonando que Dios les reveló todo antes de que esto pasara. No es así. Ya esto venía. Simplemente son personas que manejan muy bien la psicología humana y se aprovechan de la candidez y necesidades de la gente.

Entiéndase por respeto a Dios dedicarle todos los días una oración como el Padre Nuestro y el Salmo 23. Pero todo esto va más allá de levantar las manos, emocionarse exageradamente o tirarse al piso… Se trata de un sistema de vida o de la conducta diaria de cada uno de nosotros.

Profesar la Fe Cristiana y dedicar un rato todos los días a dar Gracias por todo a Nuestro Señor Jesús y al Padre Celestial, se traduce en amar y buscar la unidad familiar, respetar al prójimo, ser solidario con los demás, dar en todo momento un buen ejemplo como parte de la sociedad; motivar a los jóvenes para que cumplan diariamente con los buenos modales, la consideración a los padres, mujeres, adultos, maestros y profesores. Ser disciplinado, honesto, puntual, observar el cumplimiento de las leyes, ser eficiente en el trabajo, educar bien a los niños, en fin, ser agradecido con Dios, además de respetarlo, significa practicar todas las normas de conducta correctas para una buena convivencia familiar y humana.

Jesús no sólo explicó la importancia de la salvación del alma, sino, también se refirió a la buena convivencia entre los seres humanos.


Por: Eric Enrique Aragón








miércoles, 4 de julio de 2018

Destino marcado…


Imagínese construyendo su casa con materiales de mala calidad y sin las especificaciones técnicas necesarias, que debe llevar su vivienda ¿Qué cree usted que pasaría con su vivienda si viniese una fuerte tormenta o pasaran los primeros años? Por supuesto, una casa mal construida se deterioraría antes del tiempo reglamentario.

Así ocurre con nuestra vida. De nada sirve que los mortales nos afanemos por lograr algo, si al final del camino va a ocurrir exactamente lo que Dios haya dispuesto, conforme a su voluntad. Él va a tomar en cuenta lo que haya en “nuestro corazón”; ya sea maldad o bondad.

El empeño en la realización de alguna meta es una actitud positiva. Soñar y esforzarse por alcanzar ideales es lo máximo. No obstante, el final lo decide Dios. Asimismo, permitir que nuestra mente se perturbe, porque no tenemos un empleo, casa, familia o el futuro es incierto… ¡no vale la pena! Pues Dios marcó la ruta desde el inicio y nadie lo va a cambiar.

Si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican; si Jehová no guardare la ciudad, En vano vela la guardia.

¿Qué significan estas palabras?
Lo que dio a entender el sabio Salomón: “La carrera no es del más ligero, ni del más fuerte; sino de aquel a quien Dios quiere darle la victoria”

¿Qué debemos hacer frente a las dificultades?
Orar, mantener la Fe y esperar que Dios haga lo que tiene que hacer. Eso es todo. Lo que Él decida es ley y nadie lo puede cambiar; de modo tal, que por más que se afane o perturbe un ser humano, nada podrá hacer. “Dios es soberano”.



Por: Eric Enrique Aragón

viernes, 18 de mayo de 2018

¡Feliz cumpleaños sr. Aragón!


Siempre estaré agradecido con Dios por el regalo más grande, que me ha dado en esta vida terrenal: “una bella familia”. Y jamás después de Jesús habrá un regalo más grande que la familia que tengo ¡Gracias Dios mío!

Mi agradecimiento es el doble de gigantesco, ya que en mis 57 años de vida -que cumplo hoy- únicamente he conocido a la familia que tengo; puesto que, en mi infancia, cuando más lo necesitaba, nunca tuve el amor ni la protección de una familia. Lo que Dios da es perfecto… Por eso siempre amaré a mi familia y le pediré a Jesús que la llene de bendiciones.

Hoy, 18 de mayo de 2018, no le pido a Dios riquezas ni lujos; sólo le pido el favor, no porque yo lo merezca; sino, por su Gran Misericordia, que me dé un trabajo que lo realice con esmero, dedicación, puntualidad, responsabilidad y eficiencia hasta el último minuto de mi vida terrenal.
¡Gracias Jesús por la familia que tengo y por los milagros que has realizado en mi vida!

¡A Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo sea toda la gloria por los siglos de los siglos… Amén!

Por: Eric Enrique Aragón



domingo, 3 de diciembre de 2017

¿Y tú cómo celebras la Navidad?

Supongo que celebras la Navidad como lo hace la mayor parte de la gente: con arbolitos decorados, nacimientos, luces, frutas, comidas y regalos; y por otro lado el licor, las cervezas, los cigarrillos, música a todo volumen, juegos pirotécnicos, fiestas, etc.

Yo no voy a calificar lo que haces. Cada uno actuará de acuerdo a sus convicciones… al final del camino sólo habrá un juez: el hijo de Dios. Lo que si te puedo asegurar -sin temor a equivocarme- es que la verdadera navidad va más allá de lo material.

La celebración se origina por el nacimiento del hijo de Dios, quien se hizo hombre para salvarnos de la condenación eterna y mostrarnos un camino perfecto. Así dijo Jesús: “Yo soy el camino, la verdad y la vida, nadie viene al Padre sino por mí”. Juan 14:16  Nuevo Testamento.

En el mes de diciembre lo primero que debemos hacer es limpiar nuestra casa y descontaminarla de todos los vicios, odios, rencores, vulgaridades, en fin, todas las acciones humanas que conducen a la desdicha y enemistad con Dios.

En la Navidad deberíamos sentir fuertemente la presencia de Dios Padre y Jesús en nuestras vidas. Y créanme que los efectos se van a ver reflejados casi inmediatamente en la unidad familiar y un montón de bendiciones nos llegarán del cielo a partir del nuevo año… ¡Por supuesto todo lo bueno nos vendrá conforme a la voluntad de Dios!

Mantenga su hogar aseado, libre de conversaciones y actos negativos, escuche villancicos y canciones de Navidad; lea los salmos durante todo el mes de diciembre (en familia); ore por los necesitados y por su familia, medite en la grandeza de Nuestro Salvador Jesús, llore si es necesario y arrepiéntase por seguir malos caminos, pídale a Dios un cambio total…

En esta navidad yo le hice un reto a una dama que va por un sendero que no es de Dios. Le aseguré: “que si ella leía los salmos durante 10 días, con sinceridad y clamando a Jesús por una transformación total, Él (Jesús) haría el milagro”. Además le aclaré que su casa debe estar libre de pecado; porque Dios ni su Hijo ni su Espíritu Santo visitan un hogar en el cual se practica el pecado.

No me hizo caso. Empezó a leer los salmos y a adornar la vivienda con motivos de Navidad, sin descontaminar su casa… ¡Y las consecuencias no demoraron mucho! Casi inmediatamente le llegaron los problemas... Con Dios no se puede jugar…

Celebre correctamente la Navidad y Jesús visitará  su casa...


Por: Eric Enrique Aragón



domingo, 16 de julio de 2017

El ciego de Jericó

El libro de Marcos presenta la historia de un hombre, que a pesar de tener un serio impedimento físico –ceguera- no dejó pasar, tal vez la única oportunidad que tendría en su vida, de llamar la atención de Jesús, que en ese momento salía de Jericó con sus discípulos y gran multitud de personas.

El ciego Bartimeo, estaba sentado junto al camino mendigando y oyendo que era Jesús –imagínese la escena- el hombre se olvidó de las limosnas, de su ceguera, no le importó nada, sólo gritar y gritar: “¡Hijo de David, ten misericordia de mí!”

He aquí un hombre que aprovecha la mejor oportunidad de su vida para clamar, orar, rezar, pedir, arrodillarse, acercarse, no interesa la palabra que utilicemos; lo importante es acercarse a Jesús “con el corazón en la mano”, “con toda nuestra sinceridad”, para decirle en ese preciado momento: “Señor Jesús, mi vida es tuya, sin ti nada puedo hacer, no tengo fuerzas para seguir adelante, no puedo resolver mis problemas que tanto me perturban, no puedo avanzar en la vida, me siento solo y abandonado… pero Señor Jesús yo creo firmemente que tú me puedes ayudar…”

Siga el ejemplo del ciego de Jericó, que no permitió que nadie lo callara ni lo hiciera dudar de su Fe en Jesús. Gritemos como lo hizo el ciego Bartimeo: “Jesús, hijo de David, ten misericordia de mí”.



Por: Eric Enrique Aragón

jueves, 24 de diciembre de 2015

¡La esencia del verdadero cristianismo!


En esta Navidad 2015 creo que sería oportuno y le haría bien a nuestro ser interior, dedicar unos minutos a reflexionar sobre el significado del cristianismo.

Millones de personas en todo el mundo, se van a congregar en las distintas iglesias para recibir la Navidad… ¡Y no está mal!  Terminar el año que se va y empezar el nuevo año reunidos en un templo cristiano es maravilloso –y si está toda la familia, aún mejor. Con esta acción estamos invitando a nuestro Creador a formar parte de nuestra vida.

La Navidad que nace gracias a la venida de Nuestro Señor Jesucristo al mundo, allá en Belén, hace más de 2 mil años, no se fundamenta en los bienes materiales; sino, en el sentimiento más puro del amor; es decir, sentir el dolor de los demás y ayudar a los más necesitados; sobre todo, a los niños que no tienen comida ni casa ni pueden ir a la escuela… ¡Y lo más triste! No conocen la bondad…

El verdadero cristiano no es aquel que asiste a una determinada iglesia, guarda un sábado o un domingo, va de puerta en puerta hablando de su doctrina o carga una biblia debajo del brazo todo el día… ¡No! ¡No! Lo más importante de la Fe Cristiana es entender que lo único y más grande que hizo, que un Dios Todopoderoso, sacrificara a su hijo por la humanidad que no lo merecía, fue el “AMOR”.

El amor que demostró Jesús cuando dio su vida por todos nosotros, que somos perversos, fue el amor desinteresado. En otras palabras, jamás le dijo a un ser humano: yo te ayudaré o daré mi vida por ti, si tú me sigues, vas al templo donde yo voy o necesito conocerte más para ayudarte… ¡No! ¡Jamás se comportó de esta manera! En todo momento demostró misericordia, desinterés y bondad…

Nosotros si somos miserables… Muchas veces podemos darle la mano a nuestros semejantes y no lo hacemos… Buscamos todas las excusas para no ayudar, incluso, algunos utilizan la biblia; por supuesto, hacen referencia a los pasajes bíblicos que convienen; tanto así, que descalifican a los que se atreven a citar un pasaje bíblico distinto o expresar una opinión contraria…

Muchos líderes “que se hacen llamar pastores, apóstoles, profetas o utilizan otros nombres llamativos”, engañan a sus seguidores haciéndoles creer que sólo en la iglesia de ellos: existe la salvación del alma y se interpreta la Biblia correctamente… ¡Esta conducta no es la de un verdadero creyente en Dios! Es la de una persona que se aprovecha de la ignorancia y de la fe de los demás, y pretende hacer el papel de Dios.

Dios es el único que puede juzgar a los seres humanos y dar el perdón… ¡Nadie más!

Hagamos un alto en estas fiestas de Navidad 2015, para pedirle a Jesús que nos ayude a ser personas bondadosas y a darle a Él el respeto que merece…




Por:                                                                                                                       Eric Enrique Aragón

sábado, 21 de febrero de 2015

Un hombre seguro de sí mismo


Capítulo 1, 2 Reyes,  Antiguo Testamento, la Biblia 
Después de la muerte de Acab, se rebeló Moab contra Israel.

  
Y Ocozías cayó por la ventana de una sala de la casa que tenía en Samaria; y estando enfermo, envió mensajeros, y les dijo: Id y consultad a Baal-zebub dios de Ecrón, si he de sanar de esta mi enfermedad.

Entonces el ángel de Jehová habló a Elías tisbita, diciendo: Levántate, y sube a encontrarte con los mensajeros del rey de Samaria, y diles: ¿No hay Dios en Israel, que vais a consultar a Baal-zebub dios de Ecrón?


Por tanto, así ha dicho Jehová: Del lecho en que estás no te levantarás, sino que ciertamente morirás. Y Elías se fue.

Cuando los mensajeros se volvieron al rey, él les dijo: ¿Por qué os habéis vuelto?


Ellos le respondieron: Encontramos a un varón que nos dijo: Id, y volveos al rey que os envió, y decidle: Así ha dicho Jehová: ¿No hay Dios en Israel, que tú envías a consultar a Baal-zebub dios de Ecrón? Por tanto, del lecho en que estás no te levantarás; de cierto morirás.


Entonces él les dijo: ¿Cómo era aquel varón que encontrasteis, y os dijo tales palabras?


Y ellos le respondieron: Un varón que tenía vestido de pelo, y ceñía sus lomos con un cinturón de cuero. Entonces él dijo: Es Elías tisbita.

No cabe la menor duda, de que podemos obtener de esta magnífica historia grandes enseñanzas para nuestras vidas.  No obstante, queremos destacar la seguridad que tuvo Elías frente a las difíciles circunstancias.

Cuando el rey de Samaria Ocozías, supo que Elías contradijo a sus mensajeros, se sintió ofendido, lleno de ira, a tal extremo, que mandó a un capitán y a 50 soldados de su ejército a traer a la fuerza a Elías, sin lugar a dudas para castigarlo, quizás hasta con la muerte.

El rey ni sus soldados entendían que este señor no era un hombre cualquiera. ¿Y por qué no era común? Porque, ningún ser humano que respete, confíe y le entregue su existencia terrenal al Dios de Abraham, Isaac y Jacob, puede ser un cualquiera. El que le dijo a Moisés Yo Soy El que Soy”, describiendo su propio nombre, no puede ser cualquier Dios. Éste es el único Dios Todopoderoso sobre el universo.

Elías confiaba en Dios y esta confianza le daba total seguridad a Elías ante cualquier amenaza, incluso de muerte.  El capitán amenazó a Elías, quiso amedrentarlo, humillarlo, denigrarlo, someterlo… pero, no contaba que Elías tenía un protector superior a todos los ejércitos del mundo y los que no son de este mundo.  Su protector “Jehovah de los Ejércitos”.

Seguro que como una gran burla le gritaron “varón de Dios”. Pero, no imaginaron que esa burla y amenaza contra un profeta de Dios, les ocasionaría la muerte. ¡Así fue…!

Todos los seres humanos, y sobre todo en la actualidad, nos enfrentamos casi todos los días a dificultades y estamos sometidos a un sinnúmero de problemas emocionales.

 Permíteme decirte que si le pides a Dios que dirija tu vida, serás igual a Elías... "ningún problema ni la misma muerte te podrán amenazar ni destruir, porque el Dios que está contigo es más poderoso que todos tus enemigos y problemas juntos".

¡A Dios sea la gloria!



Por:                                                                                                           Eric Enrique Aragón


domingo, 8 de junio de 2014

¿Por qué debo confiar en Dios?

¡Una pregunta difícil de responder! Cuando las personas están bien; es decir, no tienen ningún serio problema, les da igual pensar en Dios o en su hijo Jesucristo, asistir a la iglesia o no hacerlo; orar o pasar por alto la oración. ¡Quizás sea mejor que las personas no piensen en Dios, si no lo hacen de corazón! Usted ve el gentío en las iglesias o haciendo alarde de cuánto puedan, para demostrar ante los semejantes que tienen fe o son verdaderos creyentes en Dios; pero, la realidad de las cosas, es que se trata de un gran engaño.

Creer en Dios o ser cristiano es más que asistir a la iglesia todos los domingos o expresar públicamente la creencia en Jesús. Se trata de un sistema de vida diferente o un cambio en el interior de las personas. Sus pensamientos y acciones deben ir siempre de la mano. Tampoco es sentirse fuerte espiritualmente o jactarse de la fe que se tiene; tal como lo hacen aquellos que se pasean por todas partes con una biblia debajo del brazo o no paran de hablar del evangelio…

El verdadero creyente en Dios está consciente de su debilidad humana; entiende que por más demostraciones de fe que haga, aunque sean sinceras; puede caer en el pecado o en malas prácticas en el momento que menos lo espera o está totalmente desprevenido. Porqué así es. La misma biblia lo enseña (los evangelios): las fuerzas del mal no descansan, siempre están al acecho y crea que cuando más se descuide usted –algo natural en los mortales- allí estará el mal. 

Sin embargo, el peor enemigo de uno es el propio “yo”. La mente es un constante campo de batalla, entre los pensamientos negativos, que a veces parecen atraernos más y los pensamientos positivos o aquellos que están de acuerdo con los principios cristianos,  la moral y el bien de la sociedad.

Existen muchas razones para confiar siempre en Jesús. Cada uno de nosotros debe aprender a encontrar esas razones, y si no puede, entonces, pídale a Dios que le dé la sabiduría necesaria para descubrir los motivos para confiar en Jesús. Casi siempre esas razones están frente a nosotros, pero, no las podemos ver ni sentir, ya que siempre procuramos ver lo espiritual desde nuestra propia perspectiva o punto de vista. ¡Aquí está el gran error! Para apreciar la presencia divina en la naturaleza, en la sonrisa de un niño, en la lluvia, el sol o en una simple conversación con los semejantes, se requieren ojos espirituales y éstos únicamente los concede Dios; al igual que el deseo de leer algún pasaje bíblico y sentir como la lectura nos purifica en nuestro interior –sólo Jesús puede darnos esta concesión.

Es muy duro pedirle a las personas que confíen en Dios, cuando están llenas de problemas, en la miseria, enfermos o han perdido seres amados.  Debe creer que Nuestro Señor Jesucristo, nos puede dar esa sabiduría, que no es humana, sino espiritual, para entender que una situación difícil en la vida de cualquier ser humano, podría ser un medio de Dios para bendecir.

La gracia de Dios o su Bendición, no se puede comprar con nada de este mundo… En serio que es duro creer esto. Pero, el sufrimiento purifica el alma humana, nos acerca más a Dios y nos hace personas con mejores sentimientos.

“Hubiese yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Dios”



Por:
Eric Enrique Aragón

domingo, 7 de abril de 2013

Sabía usted que cada 40 segundos una persona se quita la vida...

“Se calcula que cada año se cometen 900,000 suicidios.  Esto significa una muerte cada 40 segundos.  El suicidio se encuentra entre las tres primeras causas mundiales de muerte en personas de 15 a 44 años”.  Fuente: Organización Mundial de la Salud (OMS).

¿Cuánto tiempo ocupa en peinarse?  ¿40 segundos o un poco más?  ¡Por favor! Deténgase unos minutos a reflexionar… Mientras usted realiza sus tareas cotidianas como bañarse, vestirse, colocarse los calzados, maquillarse, tomar un café o despedir a sus hijos cuando se dirigen a la escuela: alguna persona desconocida, pero, con seres queridos a su alrededor -igual que usted-  está poniéndole fin a su existencia terrenal; y aún es más dramática la situación, si se trata de un adolescente o niño.

En la mayoría de casos, aquéllos que atentan contra su propia vida, dan muestras evidentes de sus intenciones; puesto que no desean la muerte.  Lo que realmente piden a gritos es que alguien los tome de la mano…

Son personas que padecen una fuerte depresión. Se sienten abandonados e incomprendidos; por lo tanto creen firmemente que la única solución a tanta angustia, es acabar con la propia vida.

¡Por supuesto! El suicidio es un grave error.  A veces los familiares y todos los que están cerca de quienes pretenden quitarse la vida, son tan responsables como el mismo suicida.  ¿Por qué?  Porque los que presumen ser cristianos y asisten todos los domingos a la iglesia: “tienen el deber moral y cristiano” de hacer todo el esfuerzo para socorrer a los demás y con mayor razón si se reconocen las señales de un potencial suicida.

Existe un amigo que puede y desea ayudar a cualquier ser humano que se sienta agobiado, desorientado y no sepa que camino seguir… Este gran amigo siempre está cerca, dispuesto a solucionar el problema que se tenga -no importa el tamaño ni la complejidad- para él nada es imposible.

Nuestro amigo se llama Jesús de Nazaret.  No lo rechace…  Búsquelo.  Hable con él.  Sea sincero…  ¡Cuéntele porque se siente angustiado!  El no fallará… 




Por:
Eric Enrique Aragón

7 de abril de 2013

viernes, 29 de marzo de 2013

El mayor sacrificio de la historia…



En una pequeña lámina que estaba tirada en la vía peatonal: sucia, casi desteñida y sin aparente importancia, para el común de los mortales que por allí caminaban; se alcanzaba a distinguir el siguiente escrito: “Simeón dijo a María: He aquí, éste está puesto para que todos en Israel caigan y se levanten…” (Se refería a Jesús). Fuente: Evangelio según San Lucas, cap.2, versos 34-35.

El apóstol Pablo contribuyó a extender la obra de Jesús a todos los pueblos, que no eran israelitas; de manera tal, que la muerte del Salvador benefició a toda la humanidad… Hasta nuestros días.

¿Y en qué nos benefició, si el mundo sigue igual de malo o peor? Así piensa un conocido.  ¡Y no es el único! Millones de seres humanos no sólo piensan igual, sino, que maldicen a Jesús ¡Basta con observar el comportamiento de la sociedad actual: liberal, inmoral y desenfrenada!

No obstante, creer o no creer depende de cada individuo.  No se puede obligar a nadie. Igual que en los estados modernos donde se defienden  los derechos humanos y la libertad de expresión; Nuestro Señor Jesucristo, abogó por la libertad de cada ser humano, para tomar sus propias decisiones… ¡Y lo sustentó con creces…! Pues, jamás le impuso su voluntad a los demás, ni siquiera obligó a aquellos que recibieron un milagro a seguirle… 

La gente necesita y más en la actualidad creer en “algo”.  Lamentablemente, muchos depositan su confianza en cosas materiales, ideales o en individuos, que no traen ningún beneficio real y duradero. 

Una gran cantidad de hombres y mujeres, aparentan ser felices; pero, no es cierto.  Cuando se les analiza, nos damos cuenta de que simplemente, son apariencias… Nada más “apariencias…” Detrás de esa falsa imagen que proyectan, existe una familia (si así se le puede llamar) totalmente destruida y un mundo interior que es un caos, lleno de vicios, odios, rencores, envidias… ¡Bueno! Y para que seguir… ¡Quizás nos topemos hasta con una cloaca…!

¡La verdad es que si beneficia la muerte de Jesús!  Cuando se está agobiado por tantos problemas y sufrimientos, buscar a Jesús con lágrimas en los ojos se convierte en un desahogo y en nuevas esperanzas de vida… Y como expresan algunos: “Nuevamente se cargan las baterías y a seguir luchando…” 

¡Claro que si! La muerte de Jesús representa una ganancia para la humanidad. ¡Por supuesto! Depende como usted lo quiera ver… ¡Usted toma sus propias decisiones…!





Por:
Eric Enrique Aragón