jueves, 7 de diciembre de 2023

Democracia participativa

No es un cuento, los hechos lo demuestran, la democracia como sistema de gobierno, está pasando por sus peores momentos. Y esto no se debe a que la democracia como forma de gobierno ya no funciona, es todo lo opuesto; la democracia es el mejor sistema de gobierno que pueda tener un Estado moderno, y seguirá siendo así por muchos siglos.

¿Por qué la democracia es el mejor sistema de gobierno? Por la sencilla razón de que todos los habitantes de una nación pueden participar en los asuntos del Estado.

Lo que está pasando en los últimos años y que debilita la democracia, es la colosal corrupción de los gobiernos que no sólo está presente en las naciones menos desarrolladas, sino que también se ha extendido a los países más industrializados.

Como resultado de toda la corrupción, la democracia representativa ya no funciona como antes; puesto que los malos políticos se la ingenian para hacerle creer a la gente que van a cumplir con las leyes y buscar el bienestar de las mayorías; sin embargo, cuando llegan al poder sacan las garras de la soberbia y las ambiciones desmedidas.

En nuestros días, el gran avance de las redes sociales y la tecnología de la información, por un lado; y por otra parte, el periodismo investigativo cada vez más audaz, hace casi imposible que las malas decisiones y los negocios turbios de los gobiernos se mantengan ocultos.

Lo cierto es que no hay ninguna duda de que la democracia representativa ya no funciona.

Confiar en que los funcionarios electos por el pueblo van a tomar las mejores decisiones en los tiempos actuales, es igual a creer que podemos caminar por el fuego sin quemarnos.

La única forma de salvar la democracia de los detractores que siempre fueron lobos disfrazados de ovejas, es hacerla más participativa.

Para hacer la democracia más participativa y, así darle más solidez a este sistema de gobierno, es necesario realizar algunas acciones contundentes.

En primer lugar, debe existir “la voluntad de la mayoría ciudadana de acabar con la corrupción de los gobiernos”.

Los políticos tradicionales han demostrado que no desean ningún cambio y menos la participación pública, ya que ésta los obliga a ser honrados y transparentes.

En segundo lugar, se debe crear toda la estructura legal y la metodología para que todos los ciudadanos sin excepción, puedan participar en la toma de decisiones de los asuntos importantes que afectan el desarrollo y crecimiento económico de la nación, incluyendo temas como: la seguridad social, protección de la ecología, salud pública, educación y otros temas de interés público.

Y cómo es lógico, todos los cambios en el marco constitucional deben ir encaminados, también, a la verdadera transparencia de la gestión pública.

En conclusión, cualquier otro sistema de gobierno que no sea la “DEMOCRACIA”, significa opresión, esclavitud, dictadura, miseria y dominio de las fuerzas oscuras.

Por: Eric Aragón