viernes, 24 de marzo de 2023

La familia

No importa lo que hagan o digan ciertos movimientos sociales, que buscan engañar a la gente de todo el mundo -sobre todo a esta generación joven y de mente superficial- jamás podrán acabar con la familia, porque Dios la instituyó.

Se trata de un “gran engaño” o lavado de cerebro, hacerle creer a esta generación que se puede sustituir a la mamá por un hombre o al papá por una mujer(o ambos por el mismo sexo). Nunca ha existido de manera tan abierta y publicitada tal aberración.

La mujer concebida por la naturaleza y por un Gran Creador del universo   (para los cristianos), es irremplazable, ya que es única y solo ella posee las características naturales y espirituales para desempeñar el rol de mamá… Un hombre por más que se vista de mujer, se haga cirugías o actúe como ella, nunca tendrá ese amor puro ni las características espirituales que le dan confianza, amor y seguridad a un hijo desde que está en el vientre de la madre.

La naturaleza le dio esa grandeza de amor infinito y puro a la mujer para ser mamá; y para el mundo cristiano, que suman más de mil millones de personas, quedó demostrado por el mismísimo Dios cuando escogió a María y a José como los padres terrenales de Jesús, el Salvador del mundo, que la familia la forman una mujer y un hombre. De modo tal, que cualquier otra invención o idea es lavado de cerebro y el deseo de fuerzas oscuras que desean destruir la obra de Dios.

No se trata de irrespetar los derechos de los demás. Cada quien puede elegir su camino y se debe respetar tal decisión.

El asunto negativo del matrimonio igualitario y lo que se deriva de él, es que éste si viola las normas establecidas por la madre naturaleza y por la palabra de Dios (La Santa Biblia).

La pretensión de sustituir el rol  natural que desempeña la mujer como mamá y el hombre como papá; al igual que el matrimonio, tal como se ha establecido durante milenios: es un atentado contra la humanidad y busca destruir a la familia.

La unión entre un hombre y una mujer, quienes son los únicos capaces de procrear y de formar una familia como la naturaleza lo ha impuesto y Dios, es lo correcto.

Habitantes de todo el mundo que creen en la familia y en Dios, hagan oración por la preservación de la familia tal como la conocieron desde la infancia y protéjanla…

Si la familia se destruye, entonces si el mundo estará sumergido en el caos, la maldad y la falta bondad.

Por: Eric Aragón