jueves, 8 de enero de 2026

Sin economía no hay democracia: la lección que Venezuela y América Latina ignoran

El gobierno de Estados Unidos actuó conforme a la presión de las circunstancias. El escenario era claro: Rusia y China consolidaban su control sobre el petróleo venezolano, o Estados Unidos ponía un límite a esa expansión. Muchos esperaban una acción más contundente: la caída del régimen de Nicolás Maduro y la inmediata entrega del poder a los líderes de la oposición. Sin embargo, eso no ocurrió.

Lejos de lo que deseaban algunos sectores, la administración estadounidense, con Donald Trump como presidente y Marco Rubio como secretario de Estado, optó por una decisión que no fue popular, pero sí prudente. La prioridad no fue un cambio político inmediato, sino algo más básico y, a la vez, más determinante: la estabilidad económica y social. La transición democrática quedó en segundo plano, no por desinterés, sino por realismo.

La historia reciente demuestra que, tras décadas de dictadura, ningún país de América Latina ha logrado una transición democrática sin altos costos. Los primeros años suelen estar marcados por conflictos sociales, divisiones profundas en la sociedad, fracturas dentro de las fuerzas armadas y una inestabilidad política que, en muchos casos, termina con la caída de gobiernos elegidos en las urnas. En ese contexto, lejos de mejorar el crecimiento económico y el desarrollo social, lo que hace es empeorar.

El problema se agrava cuando quienes llegan al poder, aun con legitimidad democrática, carecen de comprensión sobre cómo funciona la economía global. Persisten en la idea de que los discursos, la retórica política y la ideología, por sí solos, pueden resolver problemas estructurales. Pero los desafíos reales de las naciones no se solucionan con palabras: comienzan con la falta de empleo, los bajos salarios, la carencia de vivienda digna, sistemas de salud deficientes y una educación pública que no responde a las necesidades del mundo actual.

América Latina aún no termina de asumir una verdad incómoda: en los tiempos que vivimos, ningún país puede avanzar si sus gobiernos están en manos de personas que dominan el discurso político, pero ignoran la economía. Hoy, los problemas más graves que enfrenta la población tienen un origen principalmente económico, no político. La política importa, por supuesto, pero ha quedado demostrado que la región está llena de supuestas “estabilidades democráticas” que conviven con altos niveles de corrupción, pobreza y desigualdad.

La razón es sencilla: la formación económica pesa tanto —o más— que la política. 

Muchos organismos internacionales que deberían velar por la estabilidad y el desarrollo de los pueblos han dejado de cumplir ese papel. Se han transformado en espacios de retórica, en clubes de políticos y oradores que discuten mucho y resuelven poco.

Lo que hoy se necesita son gobernantes y líderes con formación económica, empresarial y técnica; personas que entiendan cómo mover la economía, cómo generar riqueza y, sobre todo, cómo distribuirla de manera justa. Cuando una sociedad tiene empleo, salarios dignos, viviendas adecuadas, servicios de salud eficientes y una educación pública de calidad, la corrupción y la inestabilidad social pierden fuerza.

Con el estómago lleno y con oportunidades reales, los conflictos políticos disminuyen. No es una fórmula mágica, pero sí una lección que América Latina y otras regiones del mundo siguen ignorando. La democracia no se sostiene solo con votos y discursos: se sostiene, ante todo, con una economía que funcione para la mayoría.


Eric Enrique Aragón. Escritor y Columnista de Revista Futuro desde 2009. Autor de: "Historias que no se pueden olvidar" e "Historias que cambiarán tu vida". Disponibles en formato físico y digital en Amazon. En preparación: "NO PUEDO RENDIRME: Mi guerra personal contra las deudas. aragon044@yahoo.com

miércoles, 31 de diciembre de 2025

2026: Un nuevo capítulo entre la opinión y la palabra escrita

Desde que inicié este camino en Revista Futuro en el año 2009, mi compromiso ha sido siempre con la verdad y el análisis de nuestra realidad política y económica. Sin embargo, el tiempo me ha enseñado que las cifras y los eventos nacionales solo cobran sentido cuando se cuentan a través de historias humanas.

Hoy, al cerrar un ciclo y comenzar el 2026, he decidido que este espacio evolucione conmigo. Ya no solo encontrarán aquí mi análisis habitual, sino también mi voz como Escritor. Tras haber publicado mis dos primeros libros de relatos, "Historias que no se pueden olvidar" e "Historias que cambiarán tu vida", he comprendido que existe una necesidad profunda de narrativas que nos identifiquen y nos den herramientas para el cambio.

Es por eso que me encuentro trabajando con mucha dedicación en mi tercer libro. La obra, titulada "NO PUEDO RENDIRME: 30 años de guerra personal contra las deudas", es quizás el reto más honesto que he enfrentado frente a la página en blanco. Es un relato de resistencia y superación que, estoy seguro, muchos de ustedes sentirán como propio en estos tiempos de desafíos financieros.

Este blog ahora es mi columna oficial, un punto de encuentro donde la opinión y la literatura se dan la mano. Les invito a acompañarme en este nuevo año de letras y reflexiones.


Eric Enrique Aragón. 

Escritor y Columnista de Revista Futuro desde 2009. Autor de: "Historias que no se pueden olvidar" e "Historias que cambiarán tu vida". Disponibles en formato físico y digital en Amazon. En preparación: "NO PUEDO RENDIRME: Mi guerra personal contra las deudas. aragon044@yahoo.com

jueves, 20 de noviembre de 2025

Libro recomendado: "Historias que no se pueden olvidar"


Historias que forjan el espíritu

La vida a menudo se presenta como un laberinto de pruebas, donde el abandono, la desesperanza y las caídas emocionales parecen inevitables.

En la vorágine de las luchas diarias, ¿dónde encontramos el mapa que nos guía de vuelta a la fortaleza y la fe?

Esta es la pregunta que responde la obra “Historias que no se pueden olvidar” del autor Eric Aragón.

Este no es un manual de autoayuda; es un faro construido con experiencias reales y la honesta narración de un hombre que ha transformado el dolor en propósito.

En estos relatos el autor nos invita a ver los desafíos como los cimientos sobre los que se edifica una vida de valor inquebrantable.

Cada relato es un poderoso testimonio de que todos los problemas se pueden superar con fe y fuerza de voluntad.

Las caídas, las luchas y los triunfos del autor, ofrecen a los lectores un ejemplo de valentía y fuerza para enfrentar las dificultades y salir adelante…

Es una obra de relatos diseñada para aquellos que sienten que han tocado fondo, demostrando que en el momento más oscuro, la esperanza no solo sobrevive, sino que es el motor para alcanzar el éxito y gozar cada paso del camino, sin importar cuán difícil sea.

“Historias que no se pueden olvidar” ya está disponible en sus tres formatos: un duradero Libro de Tapa Dura, una conveniente Tapa Blanda, o en su práctico formato Kindle eBook, listo para descargar y leer de inmediato.

Te invito a buscar el libro directamente en Amazon y asegurar tu ejemplar en cualquiera de los tres formatos.  

 Recuerde que esta obra está disponible en Amazon en formato físico y digital.

 Por: Eric Aragón  

jueves, 16 de octubre de 2025

Dios también utiliza a los poderosos...

 

La guerra en el Medio Oriente ha dejado una herida muy profunda, tanto en la nación israelí como en los habitantes de la Franja de Gaza. Este conflicto ha causado un dolor que marcará a ambos pueblos durante muchos años, y, lamentablemente, en una guerra así, jamás podrá existir un ganador.

El odio y la venganza llenarán el corazón tanto de los palestinos como de los israelíes durante mucho tiempo. Sin exagerar, estas emociones dañinas pasarán de generación a generación. La realidad de todo ésto, es que la venganza seguirá haciendo estragos en el futuro. Sin embargo, sí existe una forma de reducir este odio y es llevando una mejor calidad de vida, amor y protección a niños, adolescentes y madres, que resultaron afectados directamente por este conflicto. Y este objetivo se logra únicamente en tiempos de paz.

Lo cierto es que había que parar esta guerra entre Israel y el grupo Hamas, porque estaba latente el riesgo de que se expandiera a toda la región, y aunque Estados Unidos entrara en el conflicto, el planeta entero corría el peligro de ser afectado más de lo que está por el cambio climático y los conflictos regionales.

Pero lo más crítico de esta guerra en la Franja de Gaza, es el ambiente infernal que vive la población inocente: los bebés y niños muertos, desmembrados y en un estado crítico de desnutrición; y por supuesto, las miles de madres que lloran sin consuelo alguno a sus hijos  muertos…  

Para la gente del mundo, principalmente, padres y madres que aman a sus hijos, lo que sufren estos niños y lo que sufrieron nuestros hermanos israelíes, cuando fueron atacados cruelmente por los extremistas, es un dolor que se siente en carne viva y que nadie quisiera, porque pueden ser nuestros hijos…

Cuando el presidente del país más poderoso de la tierra tomó posesión de su cargo, lo primero que hizo fue dar gracias a Dios. Y el Ser Supremo jamás abandona a quienes son agradecidos con Él.

Estados Unidos pudo usar todo su poderío militar para acabar con la guerra; no obstante, la sabiduría se impuso, ya que terminar la guerra con más guerra sólo engendra más odio y muerte.

La sabiduría y el carácter del presidente Donald Trump fueron determinantes para que el ejército israelí, movido por el odio total (y con razón), cuya meta hasta el final, era la destrucción del grupo Hamas y sus colaboradores; y por otro lado, un grupo extremista, que nunca iba a ceder, porque lo cierto es que iban a combatir debajo de las piedras… “LLEGARAN A UN ACUERDO DE PAZ”.

La mayoría de israelíes y los habitantes de la Franja de Gaza, que vivían con el miedo permanente de que los misiles les arrebatara la vida, AGRADECEN a Dios por utilizar al presidente Trump como mensajero de paz.

El presidente de Estados Unidos demostró que con la sabiduría, todavía en estos tiempos difíciles se puede llevar paz, salud y comida a las poblaciones inocentes que quedan atrapadas por las guerras.

Dios bendice con sabiduría a quienes son agradecidos con Él.

Por: Eric Aragón

jueves, 23 de enero de 2025

“JP Morgan y los bonos de Panamá”

El banco de inversión JP Morgan (EUA), uno de los más influyentes a nivel mundial, ha rebajado su recomendación sobre los bonos del estado panameño, como resultado de las reiteradas declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, sobre el manejo del Canal de Panamá y la influencia de ciertas empresas vinculadas al gobierno chino.

Jones, Marc. “JP Morgan rebaja su panorama para Panamá por amenazas de Trump de “recuperar” el canal.” El Economista, 23 de enero de 2025.

Indudablemente, las consecuencias para Panamá son inmediatas, pues habrá un impacto en los mercados financieros. Además, si las tensiones entre Estados Unidos y Panamá se prolongan, lo más seguro es que aumentará el riesgo en las calificaciones crediticias, lo que se traducirá negativamente en la capacidad que tenga Panamá de obtener financiamiento internacional. Por otra parte, no se puede pasar por alto el hecho de que la cooperación y los acuerdos comerciales suscritos por ambas naciones se verán afectados.

La nación istmeña no tiene la suficiente fortaleza económica ni influencia global, como para hacerle frente a las presiones financieras y de otra índole que ejerza el país más poderoso de la tierra (aún lo es) sobre un pequeño país, cuya población sufre por la corrupción que hubo en gobiernos anteriores y porque todavía las grandes soluciones a sus necesidades no llegan –solo discursos políticos.

Una estrategia diplomática “inteligente”, tendría que comenzar con la búsqueda del diálogo con los altos funcionarios del gobierno de Donald Trump, para entender las motivaciones reales y poderles explicar de manera contundente que Panamá administra correctamente el Canal de Panamá, su administración es transparente y no existe influencia de ninguna empresa, sea china o de otra potencia. “Tan simple como esto”.

Pareciera que el gobierno panameño se está enredando solito. Hasta el momento, por lo que se ha visto, no ha intentado tener un diálogo con el gobierno estadounidense. Eso es lo primero que aconseja la “ciencia de la diplomacia”: el diálogo entre los dos, con el objetivo de solucionar el conflicto. Pero, si hacemos lo opuesto, buscar la confrontación y recorrer el mundo antes de hablar con el principal socio comercial y estratégico de Panamá, le estaríamos echando más leña al fuego…

Las emociones negativas y los malos consejeros perjudican a los gobernantes y al país.

Por: Eric Aragón