miércoles, 1 de febrero de 2012

¡Cuiden a sus hijas de los ladrones de la inocencia!

Están en todas partes. Una gran cantidad pasa inadvertida. No levantan sospechas.  Muestran una imagen agradable, educados, hablan muy bien.  Saben a la perfección, cómo aparentar que tienen poder económico.  Nada de esto es difícil para ellos, ya que el objetivo de tales acciones: son las niñas menores de catorce años (14).

Se trata de hombres con grandes traumas psicológicos, provenientes de la infancia. Lo más seguro es que estos individuos vivieron en hogares desintegrados, dónde la comida del día, eran los maltratos físicos y emocionales.

Lo cierto es que estos "señores", cuyas edades pueden oscilar entre los treinta (30) y cincuenta años (50) –en su mayoría- persiguen sin piedad a las niñas menores de 14 años… Cuánto más inocentes sean éstas, más intensifican sus recursos para engañarlas y abusar sexualmente de ellas.  

La habilidad de estos destructores de ilusiones, se basa en la confabulación de las niñas,  para que éstas consientan la relación íntima.

¿Cómo logran embaucar a las niñas? En primer lugar las acechan.  Ellos conocen todos los lugares donde se mueven las niñas. Por ejemplo, los alrededores de las escuelas, centros comerciales, eventos para niños y adolescentes, etc.  Y aunque parezca irónico, aprovechan las relaciones de amistad, laborales e incluso, familiares: para acercarse con mucha cautela y astucia a las chiquillas…

Lamentablemente, estos hombres con mucha inteligencia macabra, logran engañarlas.¡Y saben hacerlo delante de los familiares (de las niñas) sin despertar sospechas! 

Empiezan su estrategia, ganándose la confianza de las chicas. Adoptan un comportamiento, hasta un poco infantil, con tal de hacerlas reír.  Les ofrecen pequeños regalos –a veces un par de dólares-.  Cuando los abusadores sexuales, actúan delante de los familiares; logran que éstos (los familiares de las niñas) crean que se trata de acciones aisladas y hasta llegan a decir: ¡Este señor si es bueno! ¡Incluso, recomiendan a sus hijos que obedezcan a este individuo! (Sin saber que éstos son verdaderos  monstruos –con apariencia de ángeles- que destruyen física, mental y emocionalmente a sus adorados hijos).  

Algo si debe quedar bien claro.  Estos abusadores sexuales siempre estarán cerca… Y puede ser cualquiera… Sin distinción de clase o nivel económico. Conocido o desconocido.  No obstante, no se puede acusar a nadie sin evidencias y mucho menos vivir con miedo de que abusen de nuestras bellas criaturas. 

Hay que enfrentarlos (a los abusadores sexuales) con las mejores armas que se tengan.  La fuerza de ellos está en los hogares destruidos.  Así que empiece desde este instante a darles amor, confianza y amistad (a sus hijos). Hable con ellos como grandes amigos; conozca las amistades de sus niños.  Converse con los maestros. Aparte un tiempo para estar con sus vástagos. Ellos son muy valiosos… 

Por otro lado, explíquele los diferentes peligros que los rodean diariamente: el abuso sexual, violaciones, robos y hurtos; pandillerismo, drogadicción y alcoholismo. 

También, háblele de los maleantes y engañadores, que utilizan las redes sociales, como: Facebook, Twitter, Google+, las salas de chateo, el correo electrónico y otros recursos de Internet. 

“La idea es no creer en todas las imágenes, fotografías y mensajes que se reciben por medio de Internet”.  Se debe aprender a verificar la autenticidad de los mensajes Y siempre ser muy cuidadoso con la información que se proporciona en las redes sociales.  

Nunca se debe ofrecer información que se relacione con los bienes, trabajo, ubicación de la familia, tarjetas de crédito, y otros datos que puedan ser utilizados por delincuentes o individuos mal intencionados; que algunas veces se hacen pasar, hasta por niños y adolescentes.

Todos los días haga una oración a Dios y a Jesús, por sus amados hijos.




Por:
Eric Enrique Aragón

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