lunes, 17 de agosto de 2015

Nunca es tarde para cambiar de perspectiva…

“50 años de aislamiento no han funcionado, es hora de un nuevo enfoque…”, discurso del presidente Barack Obama, en la Casa Blanca, Estados Unidos.

La comunicación humana  en todos los tiempos ha sido compleja. De modo tal que las relaciones diplomáticas entre los Estados, no pueden ser menos traumáticas, pues sus componentes principales son los seres humanos; razón por la cual se requiere que la dirección de las relaciones exteriores de los países, esté en manos de funcionarios con un vasto conocimiento de historia, diplomacia y gran capacidad para tomar las decisiones acertadas.

El presidente Obama, dijo una gran verdad que deberían aplicar todos los gobernantes del planeta, con la intención de solucionar los problemas.  “50 años de aislamiento no han funcionado, es hora de un nuevo enfoque…”. Si los políticos de ambas naciones, hubiesen sido más equilibrados y menos extremistas, quizás mucho antes se hubiesen resuelto las diferencias entre ambos estados; no obstante, no fue así. Se permitió que mucha gente buscando sus propios intereses, le echaran “más leña al fuego”, que estuvo a punto de desencadenar una guerra entre las dos Superpotencias de la Guerra Fría (Estados Unidos y la antigua Unión Soviética).

A pesar del tiempo transcurrido de sufrimiento y miseria, sobre todo para Cuba; en hora buena tanto el presidente Obama, como el presidente cubano Raúl Castro, acuerdan iniciar un nuevo periodo de relaciones diplomáticas entre ambos Estados.

¡Claro! Algunos grupos que siempre obtuvieron grandes ganancias personales, se opondrán al restablecimiento de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba. Pero, el verdadero ganador será el pueblo de Cuba.

Es normal que después de tantos años de estancamiento de la economía, ahora el pueblo cubano tenga miedo de enfrentar los nuevos desafíos; que trae como consecuencia la reapertura de las relaciones diplomáticas.

Poco a poco estará llegando una diversificada y colosal inversión estadounidense a Cuba: que abrirá nuevas fuentes de empleo, transformará la infraestructura del país y pondrá más poder adquisitivo en los habitantes; en otras palabras, la vida cotidiana de los cubanos cambiará radicalmente. 

Sin embargo, dependerá del gobierno y de la sociedad organizada prepararse lo más pronto posible, para proveer el recurso humano competitivo que requerirá el sector empresarial y adoptar los planes necesarios para contrarrestar los males que surgen de las sociedades modernas y de las riquezas: corrupción, familias destruidas, sociedad sin valores morales, altos índices de crímenes y drogadicción, pandillerismo, etc.

Únicamente los cubanos serán los arquitectos de su destino como nación.

Nunca olviden que todo debe iniciar con una sincera oración al Creador.


  Por:                                                                                                                       Eric Enrique Aragón

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