sábado, 24 de octubre de 2015

¡Presunción de inocencia! Principio sagrado

En casi todas las constituciones de América y Europa, se consagra el Principio de Presunción de Inocencia como un recurso legal, que contribuye a equilibrar la balanza de justicia. ¿Por qué? Porque si este valioso principio no se tomara en cuenta, la mayoría de los nacionales de un país, estarían en desventaja ante los tribunales de justicia; además, sería una grave violación a los derechos humanos y a las garantías constitucionales, que por ley debe tener toda persona acusada de cualquier delito o sujeta a demanda judicial.

Cuánto más se respete la Presunción de Inocencia, más transparencia, seriedad y eficiencia tendrá el proceso legal; y menos oportunidad habrá para que el poder económico y la influencia política manipulen el debido proceso.  Es decir, tanto los acusadores (fiscales) como los acusados (imputados), gozarán plenamente de todos los derechos que ofrece la Carta Magna.

El principio de Presunción de Inocencia, forma parte de los derechos inalienables de los seres humanos –aunque durante muchos siglos haya privado de hecho en los procesos legales, la ley del más poderoso.  No obstante, los tiempos han cambiado. Todas las ciencias han evolucionado, y el derecho no se puede quedar atrás…

Al igual que la libertad de prensa y el respeto a los derechos humanos, es materia obligatoria: respetar y defender la Presunción de Inocencia, para alcanzar niveles aceptables de Democracia y Justicia. Además, nunca se debe olvidar que sin una verdadera Justicia, Democracia, Libertad de Expresión y Respeto a los Derechos Humanos, NO se puede avanzar hacia mejores índices de Desarrollo Económico.

La Presunción de Inocencia debe estar implícita en cualquier proceso legal; ya que es parte de una serie de elementos, que configuran la “seguridad jurídica de un país”, necesaria para fomentar las actividades de inversión y turismo.

La tendencia más cómoda es abusar de las medidas cautelares, sobre todo, la famosa “detención preventiva”. Cada caso tiene sus propias características. Argumentar o suponer que todos los imputados carecen de la intención de enfrentar la justicia, NO es cierto. Es inhumano enviar a las personas a las cárceles, por simple capricho, influencia externa o por seguir una práctica que viola la razón de ser del derecho.
El Derecho se define en su forma más simple y comprensible para los miembros de una sociedad, como el conjunto de normas y reglamentos legales, cuya finalidad es preservar el correcto orden social.

Si una persona es acusada de violar las leyes o cometer un delito; entonces, lo primero que se hace es Presumir su Inocencia (salvo que ella misma confiese su falta sin ninguna presión o se le haya encontrado infraganti).  

Si las autoridades competentes –respetando las garantías constitucionales, los derechos humanos, el debido proceso y sin abusar de las medidas cautelares- demuestran, sin lugar a dudas, la culpabilidad del imputado, se le aplica la sanción contemplada en la ley.

La ciencia del Derecho, en su parte técnica, respeta la dignidad humana, no avasalla a nadie, no se deja influir por nada. Su objetivo: crear y defender las condiciones adecuadas -debido proceso- para llegar a un veredicto, donde el único ganador sea la JUSTICIA.



Por:                                                                                                                       Eric Enrique Aragón




No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada