viernes, 29 de marzo de 2013

El mayor sacrificio de la historia…



En una pequeña lámina que estaba tirada en la vía peatonal: sucia, casi desteñida y sin aparente importancia, para el común de los mortales que por allí caminaban; se alcanzaba a distinguir el siguiente escrito: “Simeón dijo a María: He aquí, éste está puesto para que todos en Israel caigan y se levanten…” (Se refería a Jesús). Fuente: Evangelio según San Lucas, cap.2, versos 34-35.

El apóstol Pablo contribuyó a extender la obra de Jesús a todos los pueblos, que no eran israelitas; de manera tal, que la muerte del Salvador benefició a toda la humanidad… Hasta nuestros días.

¿Y en qué nos benefició, si el mundo sigue igual de malo o peor? Así piensa un conocido.  ¡Y no es el único! Millones de seres humanos no sólo piensan igual, sino, que maldicen a Jesús ¡Basta con observar el comportamiento de la sociedad actual: liberal, inmoral y desenfrenada!

No obstante, creer o no creer depende de cada individuo.  No se puede obligar a nadie. Igual que en los estados modernos donde se defienden  los derechos humanos y la libertad de expresión; Nuestro Señor Jesucristo, abogó por la libertad de cada ser humano, para tomar sus propias decisiones… ¡Y lo sustentó con creces…! Pues, jamás le impuso su voluntad a los demás, ni siquiera obligó a aquellos que recibieron un milagro a seguirle… 

La gente necesita y más en la actualidad creer en “algo”.  Lamentablemente, muchos depositan su confianza en cosas materiales, ideales o en individuos, que no traen ningún beneficio real y duradero. 

Una gran cantidad de hombres y mujeres, aparentan ser felices; pero, no es cierto.  Cuando se les analiza, nos damos cuenta de que simplemente, son apariencias… Nada más “apariencias…” Detrás de esa falsa imagen que proyectan, existe una familia (si así se le puede llamar) totalmente destruida y un mundo interior que es un caos, lleno de vicios, odios, rencores, envidias… ¡Bueno! Y para que seguir… ¡Quizás nos topemos hasta con una cloaca…!

¡La verdad es que si beneficia la muerte de Jesús!  Cuando se está agobiado por tantos problemas y sufrimientos, buscar a Jesús con lágrimas en los ojos se convierte en un desahogo y en nuevas esperanzas de vida… Y como expresan algunos: “Nuevamente se cargan las baterías y a seguir luchando…” 

¡Claro que si! La muerte de Jesús representa una ganancia para la humanidad. ¡Por supuesto! Depende como usted lo quiera ver… ¡Usted toma sus propias decisiones…!





Por:
Eric Enrique Aragón
                                                        


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