sábado, 17 de noviembre de 2012

Sueños truncados


Sus ojos negros se movían en forma desesperada, como deseando encontrar en algún punto, algo diferente.  Aún se podía observar en ellos, un mundo de ilusiones; pero, al mismo tiempo, se asomaba la cruda realidad que apagaba, poco a poco, esos bellos sueños…

No se trata de simples palabras poéticas.  Es la vida real de una niña de trece años; que se ve  arrastrada por su madre (prostituta), a tener las experiencias más desagradables.

Así es la triste existencia de muchos niños, cuyos sueños han sido destruidos por sus propios progenitores.

Un niño nace puro y santo.  A medida que crece va acumulando una serie de experiencias y enseñanzas que le ayudarán a fijar su rumbo.

Si el padre o tutor le ofrece al infante, niño o adolescente, auténticos gestos de amor, que se traducen en satisfacer sus necesidades básicas; al igual que darle una adecuada orientación moral, cariño y buenos ejemplos; lo más probable, es que vaya por un buen sendero…

En caso contrario (padre irresponsable), el muchacho jamás sentirá ni comprenderá lo inmenso y poderoso que es al AMOR. Y por supuesto, desconocerá la dicha que debe sentir todo adolescente que tiene ilusiones. 


¡Una vida carente de sueños, ilusiones e ideales, se convierte en una pesadilla!




Por:
Eric Enrique Aragón

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