miércoles, 2 de noviembre de 2011

¡Palestina en la UNESCO!

Analizar lo que ocurre entre Israel y Palestina, no puede ser nada fácil; tanto así que durante décadas, muchas mentes brillantes han tratado de solucionar el conflicto entre ambas naciones. Sin embargo, todos los intentos han sido infructuosos. ¿Por qué? Porque se trata de una situación muy compleja, cuyas raíces están en un pasado muy lejano (Edad Antigua) y aunque parezca una película de ficción, los mismos sentimientos de venganza, odio y rencor, entre los dos pueblos permanecen intactos y por algún designio divino (que la mente humana no puede comprender) pasan de generación a generación…

Si se analizan las Sagradas Escrituras, desde el inicio hasta el final, Israel representa el punto de origen de las manifestaciones de Dios, aquí en la tierra (ese mismo Dios que adora la mayoría de occidentales); y también, el punto de desenlace de este mundo, que cada vez se corrompe con más intensidad...

Sin pretender caer en el fanatismo religioso, lo que ocurrió en la sesión de la Conferencia General de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), el lunes 31 de octubre en París (Francia), donde está la sede de este organismo -“se admitió a Palestina, como Estado miembro de la UNESCO con pleno derecho”- NO ES UN HECHO AISLADO. En todas las historias bíblicas, aparece el territorio de Israel, como el gran escenario de grandes conflictos...

Toda la vida y muerte de Jesús transcurre en la Tierra Santa (Israel). El hecho de que más de cien países apoyaran a Palestina, es un acto profetizado en la biblia. ¡Y esto sólo es el inicio! ¡Vendrán tiempos peores! Pero, lo gratificante de toda esta confusión –que han creado los enemigos de Dios Yahveh y de su hijo primogénito y salvador del mundo, Nuestro Señor Jesucristo- es que al final la nación hebrea y todos los que apoyaron al Estado de Israel, recibirán una buena recompensa.

Pero, hoy día, tampoco están solos. El mismo Dios que libró al rey David, de todos sus enemigos, en la actualidad preserva del mal a los israelíes; e igualmente, a los amigos y  naciones aliadas que siguen –contra viento y marea- protegiendo al Sagrado Estado de Israel.

Aquí no son los israelíes los que están equivocados… Simplemente ellos hacen lo que cualquier buen hijo haría: cumplir con el mandato divino, cuando se le dijo a nuestros padres Abraham, Isaac y Jacob, vayan a la tierra que Yo les daré (se refería al Estado de Israel). Es cierto que los palestinos ya estaban allí. Pero, se puede pensar que el engaño que se le hizo a Eva, a Caín y a otros para que hicieran lo malo o fuesen en contra del Creador, igual pudo ocurrir con los pueblos que habitaban estas tierras (fueron engañados por el ser diabólico).

Es tal la confusión y el engaño que se ha generado en las naciones occidentales, que llama poderosamente la atención, el hecho de que los católicos y protestantes, que se cuentan por millones en Occidente, sobre todo, en el continente americano, se sientan ajenos al tema y todavía es más grave, que se expresen con tanto odio hacia Israel… Los mensajeros del mal, les han hecho creer: que el villano de la película es la nación hebrea y los palestinos las víctimas. ¡No señores! Este es un engaño más del Maligno y sus secuaces…

El que pretende ser cristiano, evangélico y seguir la religión monoteísta, que se originó en Israel, no puede atacar así al Estado de Israel. En la antigüedad y en el presente, muchos judíos han actuado equivocadamente frente a la voluntad de Dios; pero ¡JAMÁS! Dejarán de ser el pueblo elegido por Dios Yahveh… Y todos los que pretendan destruir a Israel, recibirán la venganza y la destrucción de Dios…

Aquellos que sostienen que Israel quiere acabar con los palestinos, están mintiendo. El Estado de Israel es un buen ejemplo de democracia y libertad de expresión, existen excelentes instituciones y administraciones públicas, y en su territorio conviven distintos grupos étnicos –como los árabes- con todos los derechos y garantías, y con una existencia digna de todo ser humano.

Es cierto, la mayoría de empresas del mundo: industriales, comerciales, tecnológicas y financieras, pertenece a gente cuya ascendencia es hebrea. Grandes científicos de todas las ramas, productores de cine, diseñadores e inventores, son de origen hebreo… ¿Quién puede destruir a Israel, si Dios los protege? Entonces ¿Ustedes con quienes están? ¿Con los mensajeros del mal o con el Dios Todopoderoso? Señores, Dios hace muchas cosas que nosotros no podemos comprender y jamás lo haremos con la mente humana… Simplemente, tome la decisión de estar con el Dios de Israel… Éste es el mismo Dios de todos los cristianos del mundo…

¡Los aliados de Israel, siempre estarán bendecidos por el Dios Yahveh y por Nuestro Señor Jesucristo!





Por: Eric Enrique Aragón
2 de noviembre de 2011





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