martes, 4 de enero de 2011

¡Estas palabras son para usted!


Hablé con usted unos minutos… No fue lo suficiente para decir que lo conozco, pero, me bastó para observar que usted, es una persona inquieta, que no cuestiona por cuestionar, ni vive para contradecir; que a veces las cosas le resultan bien y otras veces mal. Ríe y llora, habla y calla".
¡Así es la vida..! ¡Como usted hay muchos seres humanos con sueños e ideales!
No desmaye… Cambie su vida, sea positivo y crea en sus ideales...

Meditaré en mis pasados éxitos, jamás en aquello que me torture. Mejor es el pobre que camina con integridad, que el de perversos labios y cruel corazón. Los malos tiempos no perduran, pero, los hombre de temple, sí. La gente que sobresale, es la gente ordinaria, con extraordinaria determinación para alcanzar el éxito.

Amaré el sol, porque me calienta los huesos; la lluvia, porque me refresca; la luz, porque me señala el camino; la oscuridad, porque me enseña las estrellas.

Soportaré la tristeza, porque descubre mi alma; aceptaré la felicidad, porque engrandece mi corazón; también, aceptaré los obstáculos, porque constituyen un desafío que hace interesante mi vida y mi trabajo.

En este mundo no nací en derrota, ni el fracaso corre por mis venas.
Siempre daré un paso más y si ese no es suficiente, entonces, daré otro y aún otro…
Persistiré hasta alcanzar el éxito...

Concentraré todos mis esfuerzos para ser la montaña más elevada y fuerte de todas.
Te exalte la alegría o te oprima la tristeza, dile al Señor Jesús, Bendito seas para siempre…
De los magos imitemos: la fe, persistencia y fervor y con Dios hablaremos

"Los años son generalmente como nosotros los hacemos".

Hay mil cosas extraviadas que se vuelven a encontrar; pero, las horas malgastadas NO las volverás a hallar. Es el triunfo como una montaña: si la quieres escalar sin sudor, constancia y trabajo, jamás lo podrás hacer. Si desea un atajo para poder triunfar, solo hay uno, es el trabajo…por lo tanto ¡A trabajar!

Haz lo que puedas, no más; Dios quedará contento contigo; y si es así, el desaliento nunca debe hundirte.

El camino de la vida, lleno está de tropezones, tendrás más de una caída: ¡Jamás te descorazones!

Procede ordenadamente y verás el éxito florecer. Procura ser ordenado y mucho tiempo ahorrarás. Ten orden en el trabajo y lograrás mucho. El fracaso y el dolor son ajenos a mi vida.
Saludaré este día con amor en mi corazón. Me formaré buenos hábitos y seré esclavo de ellos.
Los buenos hábitos son la clave del éxito. El matadero del fracaso no es mi destino...





Por:
Eric Enrique Aragón
4 de enero de 2011

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